SANTO DOMINGO.– La Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps) confirmó “múltiples irregularidades” en el manejo, la dispensación y el control de medicamentos comercializados por el doctor José Ernesto Fadul, quien afirma tratar a pacientes con trastorno del espectro autista.
El caso podría derivar en el cierre de su consultorio.
El organismo, dependencia del Ministerio de Salud Pública, recomendó el cese de la manipulación, el reenvasado y el etiquetado de productos en el consultorio; la verificación obligatoria de que todos los productos cuenten con registro sanitario, lote y fecha de vencimiento; y la prohibición del manejo directo de donaciones fuera de los canales oficiales del Estado.
Irregularidades detectadas
En la inspección al consultorio de Fadul, en Santiago, se evidenciaron incumplimientos a la Ley General de Salud, como “fabricar, manipular, transportar y comercializar en cualquiera de sus formas medicamentos no aptos para el consumo”.
Según Digemaps, Fadul manipuló medicamentos sin trazabilidad ni dispensación adecuada, práctica “expresamente prohibida” para evitar conflictos de interés.
El informe, basado en Buenas Prácticas Farmacéuticas, documenta fraccionamiento y reenvasado irregular de medicamentos y suplementos fuera de su presentación original, ausencia de etiquetado normativo, lo que impide verificar lote, fecha de vencimiento y registro sanitario, y productos sin identificación válida, como “vitamina B” y “aminoácidos” sin trazabilidad comprobable.
Análisis de laboratorio
Los análisis físico-químicos arrojaron hallazgos de alto riesgo: tabletas de aminoácidos, comercializadas bajo la marca Universal 100 % Beef Aminoácidos, que no se desintegran conforme a estándares internacionales, lo que anula su eficacia terapéutica.
Al analizar tabletas confiscadas de aminoácidos + complejo B, de marca no identificada, Digemaps confirmó que no se encontró vitamina B y el porcentaje de aminoácidos era muy bajo.
También detectó N-acetilcisteína (NAC) no declarada, con 1,389 miligramos por cápsula, por encima del máximo permitido de 1,200 miligramos.“Incluirla sin declararla, sin especificar dosis y dentro de un producto mal rotulado resulta inaceptable”, señaló el organismo.
El producto pasa de ser un suplemento a un medicamento no confiable y potencialmente no apto para el consumo.
Riesgo para pacientes
Digemaps advirtió la vulnerabilidad de los pacientes con trastorno del espectro autista por el “elevado riesgo” terapéutico asociado a la manipulación de productos, posible dosificación inexacta y ausencia de farmacovigilancia.
Las inspecciones se activaron tras denuncias de pediatras y padres en Nueva York, presentadas a través del programa “N Investiga” en febrero, sobre prácticas médicas no convencionales promocionadas como “cura del autismo”.
El proceso administrativo continúa y podría derivar en sanciones, incluyendo multas o clausura.
Las autoridades reiteraron la importancia de consumir únicamente productos con registro sanitario verificable y evitar tratamientos cuya composición y procedencia no puedan ser confirmadas.
