SAN CRISTÓBAL.- Una madre acusa a su pareja por la muerte de su hija de ocho meses de edad, en un hecho ocurrido el domingo en el barrio Jeringa, San Cristóbal.
Laudry Bonilla, de 22 años, relata el hecho ocurrió cuando la menor se encontraba durmiendo. La joven se disponía a bañarse, luego de que el hombre había terminado de ducharse.
«Algo me dijo como que me devolviera, cuando yo regresé lo ví a él con la niña agarrada por el cuello y la puso en la cama como para que yo viera que a mi bebé no le había pasado nada», contó a Diario Libre.
Sin embargo, dijo que al cargar a la niña, notó que algo no estaba bien. «Le digo a él: ¿Le hiciste algo a mi bebé? y él me dijo: no le hice nada a tu bebé», relató.
En medio de la desesperación, afirma que el hombre le quitó a la niña y salió de la habitación y comenzó a echarle agua en la cabeza.
La madre de la menor explica que, en ese momento buscaron ayuda urgente. «Llamamos un motor, desesperada, y la llevamos a mi bebé al médico, cuando llegamos, mi bebé no tenía vida», dice, convencida de que la menor fue agredida.
Bonilla también denuncia que el hombre, identificado solo como Joel, alias «Huevo» y residente en San Cristóbal, intentó que ella declarara en el hospital que la niña se había caído de la cama, versión que ella negó.
Otra versión de los hechos
Según la joven, la familia del señalado sostiene otra versión de los hechos, alegando que ella maltrataba a la menor y que la bebé cayó de la cama, lo que Bonilla rechaza rotundamente.
«Mi bebé nunca se me cayó de la cama. Si mi bebé se hubiera caído de la cama mi bebé grita y ella nunca gritó», sostiene.
Adicional a eso asegura que cuando acudió al hospital, la doctora le dijo que la menor presentaba «golpe en la cara, una mordida recién hecha y signos de ahorcamiento«.
De acuerdo con el acta de levantamiento de cadáver del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), la causa de muerte de la menor fue por anoxia cerebral, contusión cerebral y hemorragia de masa encefálica y trauma contuso craneoencefálico severo.
Tenían 15 días conviviendo
La joven residente en el municipio Los Alcarrizos cuenta que conoció hace aproximadamente un mes al hombre, mientras conversaba en una videollamada con un amigo vía WhatsApp y que llevaban 15 días conviviendo en la misma casa, en San Cristóbal.
Explica que decidió mudarse con el señalado porque este «la trataba bien«.
Sobre el proceso, aseguró que las autoridades no han ofrecido respuestas claras y que el señalado se encuentra en libertad. «A mí me trasladaron de madrugada a otra fiscalía, mientras a él lo iban a soltar ese mismo día», denuncia.
Asimismo, asegura que su celular continúa en manos de las autoridades, sin embargo, al joven le fue entregado el suyo.
Bonilla pide justicia. «Él tiene que pagar, va a tener que pagar, porque yo sé que él le hizo algo a mi bebé. Él tiene que hablar, porque yo misma lo vi».
Además, aseguró que nunca le haría daño a su hija y explicó que tiene un niño de cinco años, a quien tampoco le haría daño.