Nueva York.– El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) emitió órdenes de detención migratoria contra D’Angelo Caraballo, de 25 años, y Sneider Mejía, de 24, dos dominicanos acusados de apuñalar al detective José Mercedes durante un asalto en El Bronx.
Según el reporte, Mercedes estaba fuera de servicio cuando recibió 10 puñaladas a principios de este mes, en un ataque para quitarle una cadena. El agente sobrevivió.
Los acusados permanecen recluidos en Rikers Island y se declararon no culpables de intento de asesinato, agresión y robo. Su próxima comparecencia judicial está prevista para el 3 de diciembre.
El caso ha provocado inquietud entre dominicanos del Alto Manhattan, quienes expresaron temor de que los imputados puedan ser enviados a un tercer país si pasan a custodia de ICE. Esa preocupación no constituye un anuncio sobre el destino migratorio de ninguno de los dos.
Estados Unidos ha realizado deportaciones a países con los que los inmigrantes no tenían vínculos previos. Según las cifras citadas en el reporte, más de 536 personas fueron trasladadas a naciones africanas entre el 20 de enero de 2025 y agosto de 2026.
Michael Garcia Bochenek, director interino para Estados Unidos de Human Rights Watch, cuestionó esa política al considerar que busca generar sufrimiento y desalentar la migración. El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que los acuerdos con terceros países permiten ejecutar órdenes de expulsión y reducir la ocupación de los centros de detención.
Sobre los antecedentes, el reporte atribuye a Caraballo arrestos por imprudencia temeraria, huida ilegal de un agente, conducción temeraria, posesión ilegal de sustancias controladas, posesión ilegal de un arma de fuego cargada y amenazas con un arma.
A Mejía se le atribuyen arrestos por posesión ilegal de bienes robados, herramientas para cometer robos, hurto mayor y posesión ilegal de un arma. Los antecedentes citados corresponden a arrestos, sin que el reporte detalle condenas por esos casos.
Mejía fue interceptado por la Patrulla Fronteriza en Arizona en diciembre de 2022, cuando intentaba ingresar al país sin autorización. El 8 de mayo de 2025, un juez de inmigración ordenó su deportación a República Dominicana.