Ada Julissa Peralta, fue descrita por sus parientes como una mujer religiosa que tenía la costumbre de acudir a esa zona para elevar oraciones.
En medio de lágrimas y con la voz entrecortada, familiares de la mujer evangélica que fue hallada sin vida en La Romana por una herida de arma blanca, revelaron que el hecho ocurrió mientras se disponía a orar en un monte y que la víctima no tenía objetos de valor, solo la palabra de Dios.
Ada Julissa Peralta, fue descrita por sus parientes como una mujer religiosa que tenía la costumbre de acudir a esa zona para elevar oraciones.
“Ella siempre se levantaba para ir al monte y me dejaba acostada. Me dejaba un mensaje: ‘Mami, me voy’”, relató su madre, Dora Peralta Ortiz.
Según contó, un conocido le preguntó si era cierto que su hija estaba desaparecida y luego le comentó que había visto a un hombre encapuchado con el bastón que utilizaba la víctima.
“Él me dijo: ‘Yo no la vi, pero vi un hombre encapuchado y andaba con el bastón de ella’”, narró para Telemicro.
“Le dije: ‘¿Y por qué no le preguntaste? Tú sabes que ese bastón ella no se lo deja a nadie’”, agregó.
Los familiares señalan a un hombre de nacionalidad haitiana como presunto responsable del crimen.
“El Dicrim investigó y dijo que hay pruebas suficientes para que él esté preso, pero el Ministerio Público lo soltó por falta de pruebas”, afirmó Elvis Peralta, hermano de la víctima.
En tanto, Raúl Peralta, también hermano de Ada Julissa, aseguró que existen evidencias vinculadas al caso.
“Hay mucha evidencia. Apareció un chip, la cartera y muchos objetos. Solo le robaron el teléfono”, sostuvo.
“Ella no tenía nada; lo más valioso que tenía era la palabra de Dios”, concluyó.