El informe “Tierras raras en República Dominicana”, elaborado por la unidad de inteligencia económica Econosignal, presenta cuatro escenarios para estimar el potencial económico del yacimiento localizado en la Reserva Fiscal Minera Ávila, anunciado por el Gobierno dominicano en febrero de 2026.
Las proyecciones sitúan el valor bruto entre US$1,500 millones, en un escenario conservador, y US$45,000 millones, en uno muy optimista. Los cálculos toman como referencia concentraciones de óxidos de tierras raras de entre 0.1% y 3%, respectivamente.
En el escenario medio, con una concentración de 0.5%, el valor estimado sería de US$7,500 millones, mientras que una concentración de 1.5% elevaría el monto a US$22,500 millones.
Deloitte precisa que estas cifras no constituyen una valoración definitiva ni una certificación de reservas minerales. El material mineralizado anunciado supera los 150 millones de toneladas, pero todavía deben determinarse la concentración de tierras raras y la cantidad que podría recuperarse mediante procesos técnica y económicamente viables.
El análisis estima que una concentración de 1.5% equivaldría a unos 2.25 millones de toneladas de óxidos de tierras raras, volumen que podría colocar al país en el séptimo lugar entre los poseedores de reservas de estos minerales. Con una concentración de 3%, el volumen alcanzaría 4.5 millones de toneladas, cercano a los niveles de Australia.
Las estimaciones corresponden a valores brutos acumulados durante una vida útil hipotética de 30 años, utilizando un precio de referencia de US$10,000 por tonelada de óxidos de tierras raras. Por tanto, no representan ingresos netos para el Estado dominicano ni beneficios del proyecto.
El documento señala que los costos de extracción y refinación podrían absorber entre 40% y 70% del valor bruto del mineral, sin incluir otros gastos asociados con infraestructura, gestión ambiental y obligaciones fiscales, entre otros componentes.
Deloitte considera que el aprovechamiento económico del yacimiento requerirá confirmar las reservas conforme a estándares internacionales, establecer la viabilidad comercial de la explotación y determinar cómo el país podría participar en actividades de mayor valor agregado, como el procesamiento y la refinación local.
Mercado estratégico
El potencial del depósito adquiere importancia en un mercado internacional dominado por China, que concentra cerca del 69% de la producción mundial de tierras raras y el 99% del procesamiento de las variedades pesadas, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) citados en el informe.
En ese contexto, República Dominicana y Estados Unidos suscribieron un marco de cooperación para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y promover proyectos de extracción, separación y procesamiento. Entretanto, el Ministerio de Energía y Minas continúa los estudios técnicos en Pedernales.
“El dato decisivo no es únicamente cuánto mineral existe, sino qué proporción puede recuperarse comercialmente y cuánto valor puede conservar República Dominicana mediante el desarrollo de infraestructura, conocimiento y capacidad de procesamiento local”, expresó Daniel Zaga, socio economista en jefe de Deloitte en Latinoamérica.
El informe también identifica desafíos ambientales, sociales e institucionales relacionados con la posible interacción de las zonas de interés geológico con áreas protegidas, entre ellas los parques nacionales Sierra de Bahoruco y Jaragua.
Asimismo, advierte que, dependiendo de la composición del yacimiento y del método de extracción, el procesamiento podría generar residuos con torio y uranio, lo que exigiría controles especializados y medidas adecuadas de gestión ambiental.
De acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas citada en el documento, el proceso de exploración acumula más de 5,000 resultados analizados y avanza hacia una primera determinación de recursos minerales prevista para noviembre de 2026.
La declaración de las primeras reservas se proyecta para el primer semestre de 2027, una vez concluidos los estudios necesarios para establecer qué proporción del recurso puede aprovecharse de manera técnica, económica y ambientalmente viable.