SANTIAGO.— El dirigente político Francisco Domínguez Brito advirtió que la creciente violencia y el irrespeto en las aulas constituyen una alarma nacional, al tiempo que llamó a priorizar la protección de los docentes desde el Estado y la sociedad.
Al referirse a recientes agresiones registradas en centros educativos de Santo Domingo, San Francisco de Macorís y Santiago, calificó la situación como “inadmisible” y señaló que muchos maestros enfrentan amenazas, ofensas y episodios de violencia sin el respaldo institucional necesario.
“El maestro pierde autoridad cuando se siente desprotegido, lo que debilita la escuela y desordena la vida en comunidad”, expresó.
Domínguez Brito sostuvo que la crisis conductual de los adolescentes tiene raíces en factores como la desintegración familiar, la falta de redes de apoyo, el consumo temprano de alcohol y drogas, y la ausencia de políticas preventivas efectivas.
Indicó que no se trata de estudiantes “malos”, sino de un problema social que, a su juicio, ha sido postergado por años.
En ese contexto, propuso fortalecer los departamentos de orientación y psicología escolar, establecer protocolos de protección docente, crear rutas de atención a la violencia y articular el trabajo social con las comunidades para identificar riesgos como la deserción escolar y el consumo de sustancias.
“Proteger al maestro es proteger el futuro del país. La escuela debe ser un espacio seguro donde el docente tenga autoridad, respeto y respaldo real”, concluyó.