Santo Domingo.– La tarde de este martes a a las 3:30 las autoridades se reunirán con representantes de asociaciones de «motoconchistas» con el fin de fortalecer los mecanismos de regulación y control del sector que en los últimos meses han sembrado temor en las calles de la República Dominicana por su comportamiento violento.
Así lo confirmó la ministra Faride Raful, quien explicó que las autoridades buscan fiscalizar las paradas de motoconchos para identificar a los conductores que ofrecen el servicio y verificar si poseen antecedentes penales, órdenes pendientes o procesos legales abiertos.
El encuentro, que convoca a las principales entidades vinculadas al tránsito y la seguridad ciudadana como el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de Interior y la Policía Nacional, busca establecer una hoja de ruta estricta para el registro y la fiscalización operativa de quienes se dedican a este oficio en las principales vías del país.
Urgencia
La urgencia de esta mesa de diálogo responde al clamor de la ciudadanía, que a diario denuncia la inobservancia generalizada de las leyes de tránsito, el manejo temerario y, más preocupante aún, las constantes agresiones físicas y verbales en las que se han visto involucrados grupos de motoristas al protagonizar altercados contra conductores de vehículos livianos y transeúntes.
Durante la reunión, se espera que las autoridades pongan sobre la mesa la exigencia a los líderes sindicales de asumir un mayor compromiso para depurar sus filas.
Puntos clave
Entre los puntos clave de la agenda destaca la obligatoriedad de continuar con el Plan Nacional de Registro de Motocicletas, garantizando que cada conductor porte su chaleco rotulado, el casco protector con el número de placa visible y la documentación al día.
El objetivo central de la jornada es trazar una línea clara de proteger y organizar a los trabajadores que utilizan el transporte de dos ruedas como un medio de vida honesto, mientras se aplican sanciones drásticas a aquellos elementos que utilizan la motocicleta para alterar el orden público o cometer ilícitos, marcando así un paso firme hacia la pacificación del tránsito nacional.