Johan Ramírez, (Foto externa)
SANTO DOMINGO — El fundador de Dream Big, Johan Ramírez, expresó recientemente en el programa Curvas Deportivas de la plataforma El Nuevo Diario Podcast, la importancia de formar atletas integrales desde la niñez, combinando la educación con el deporte para abrir nuevas oportunidades a los jóvenes dominicanos.
Ramírez destacó que desde 2010, Dream Big ha impactado la vida de más de 700 jóvenes, de los cuales más de 230 han obtenido becas deportivas para universidades en Estados Unidos. “Dream Big no solo busca firmar peloteros; busca formar seres humanos preparados para un futuro con o sin béisbol”, señaló.
El proyecto, que cuenta con alianzas con colegios bilingües y un campo propio en las instalaciones de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), trabaja con niños desde los cuatro años, enfocándose en el desarrollo progresivo de habilidades deportivas y académicas. Además, se anunció la creación de una liga femenina de softbol y programas inclusivos para niños con autismo.
Ramírez resaltó también la necesidad de fortalecer los fundamentos del béisbol en el país. “Muchos de nuestros peloteros no saben tocar la bola ni correr las bases correctamente. No se trata solo de talento, sino de conocimiento del juego, lo que nos aleja de países como Japón y Estados Unidos en competencias internacionales”, explicó.
Este jueves se celebrará la décima liga colegial Dream Big, con cuatro equipos conformados por jóvenes becados, de los cuales el 70% partirá a Estados Unidos en agosto para iniciar sus estudios universitarios mientras practican deporte a nivel competitivo.
Asimismo, el programa anunció un showcase abierto para seleccionar a 100 nuevos becados, sin importar la situación económica de sus familias. “Contamos con una fundación que respalda a quienes no pueden costear el proceso”, afirmó Ramírez.
Con una visión clara y un acompañamiento integral, Dream Big se consolida como uno de los proyectos más prometedores para el desarrollo deportivo y educativo en República Dominicana, recordando que el talento necesita guía, formación y oportunidades reales para brillar dentro y fuera del terreno de juego.