El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán no solo se libra en el terreno militar. Paralelamente se desarrolla una intensa batalla por el control del relato en internet, donde videos manipulados, imágenes generadas con inteligencia artificial y materiales reciclados se viralizan a gran velocidad.
Desde que comenzaron los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní y las represalias de Teherán, las redes sociales se inundan de contenidos engañosos. Se trata de una guerra de narrativas, en la que cada bando intenta influir en la percepción global del conflicto.

Distintos equipo de verificacion han detectado numerosos casos de videos antiguos reutilizados para exagerar la magnitud de los ataques iraníes contra Israel y países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
Las estrategias incluyen desde la difusión de fragmentos de videojuegos presentados como bombardeos reales hasta imágenes generadas por inteligencia artificial que muestran supuestos buques de guerra estadounidenses hundidos. Algunos de estos materiales alcanzaron millones de visualizaciones en pocas horas.
Algunos ejemplos
Misiles iraníes hundieron el portaviones US. Lincoln
El ejército estadounidense negó los rumores dos veces. Ningún medio de comunicación creíble reportó la supuesta noticia y no había versiones de mayor calidad del vídeo ni diferentes ángulos disponibles. El reclamo apareció en una publicación (archivada aquí ) publicada en X el 1 de marzo de 2026.
Foto del ayatolá Alí Jameneí entre escombros tras el bombardeo de Estados Unidos e Israel contra Irán
Esta imagen que supuestamente muestra al ayatolá iraní Alí Jameneí, entre escombros tras el bombardeo de Estados Unidos e Israel contra Irán, tiene indicios de que se creó con inteligencia artificial (IA) y el propio Google la marca como “creada con la IA de Google” al hacer una búsqueda inversa.
Por ejemplo, uno de los supuestos rescatistas que aparecen en la imagen tiene los dedos difuminados, a Jameneí le falta la oreja y su cuerpo parece intacto pese a estar cubierto de escombros. Además, no se ha publicado ninguna imagen del cuerpo de Jameneí por parte de medios ni fuentes oficiales después de los ataques en los que falleció, solo la televisión israelí Channel 12 dijo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente de EEUU, Donald Trump, vieron una foto del cadáver, pero la imagen no se ha hecho pública.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán confesó que bombardeó por error una escuela iraní, matando a muchos niños
El régimen de Irán no admitió oficialmente que la Guardia Revolucionaria Islámica bombardease por error esta escuela en Minab, en el sur del país, el 28 de febrero de 2026. De acuerdo con la cuenta GeoConfirmed, la captura de Telegram que se adjunta en algunos contenidos no corresponde a una cuenta oficial, no muestra fuente o evidencia alguna.
Un avión israelí en el Aeropuerto Ben Gurion (Israel) fue atacado momentos antes del despegue
Las imágenes son de un incendio en el Aeropuerto Internacional de Denver (Estados Unidos) el 26 de julio de 2025. PBS y CNN informaron de la evacuación del vuelo 3023 de American Airlines, que volaba desde Denver a Miami, por fallas en el tren de aterrizaje.
Irán ataca con éxito la sede de la CIA estadounidense en Dubái
Este vídeo de un edificio en llamas no muestra un ataque de Irán a la “sede de la CIA en Dubái”. Una búsqueda en inversa revela que se trata de un vídeo publicado en octubre de 2015 que muestra el incendio de una torre residencial en la calle King Faisal, cerca del centro de Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos.
Trump da un discurso sobre Sánchez en el que dice que «se ha puesto del lado del enemigo” y va a tener “un precio muy alto”
Este texto que se atribuye a Donald Trump sobre España y sobre Pedro Sánchez no es del presidente de Estados Unidos: lo reivindica un usuario en Twitter (ahora X), que fue el primero en publicarlo y que dice que lo escribió “al estilo de Trump” pero que “no hizo esas declaraciones, obviamente”. Además, en su propio tuit aparece abajo la etiqueta de X diciendo que el texto se ha “generado con IA”, algo que su autor ha indicado en otro tuit “antes de que causara un incidente internacional”.
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IA, videos reciclados y propaganda digital
El organismo de monitoreo NewsGuard calculó que contenidos visuales falsificados relacionados con el conflicto en Irán acumulan (hasta el momento de elaboración de esta nota) más de 21,7 millones de reproducciones solo en la red social X, propiedad de Elon Musk.
Ante la proliferación de material manipulado, la plataforma X anunció que suspenderá durante 90 días su programa de monetización para creadores que publiquen videos generados con IA sobre conflictos armados sin advertirlo claramente.
La difusión de material falso (deepfakes) repite un patrón que viene escalando desde los últimos conflictos. Durante la invasión rusa de Ucrania en 2022, uno de los primeros casos notorios es este video manipulado que mostraba al presidente ucraniano Volodímir Zelenski supuestamente pidiendo a sus tropas rendirse. Aunque el montaje se desmintió, demostró el potencial de esta tecnología para influir en la moral de un país en guerra.
Situaciones similares se han registrado en la guerra entre Israel y Hamás en Gaza, donde circularon imágenes generadas con inteligencia artificial que mostraban supuestos bombardeos o destrucción masiva que no correspondían a hechos verificados.
La nueva batalla por la verdad
Expertos en seguridad digital advierten que los deepfakes están transformando el ecosistema informativo global. A diferencia de las falsificaciones tradicionales, la inteligencia artificial permite crear materiales cada vez más convincentes y difíciles de detectar.
El riesgo no se limita únicamente a engañar a los usuarios. En un escenario de guerra, un video falso puede provocar pánico, alterar decisiones políticas o influir en la percepción internacional de un conflicto.
Ante este desafío, plataformas tecnológicas, organizaciones de verificación y medios de comunicación trabajan en nuevas herramientas para identificar contenidos manipulados. Sin embargo, muchos analistas coinciden en que la velocidad de creación y difusión de deepfakes supera todavía la capacidad de verificación.
