“No gobernaremos para las presiones del momento ni para intereses de unos pocos”, advirtió este lunes el ministro de Hacienda y Economía.
Santo Domingo, RD
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, advirtió que su gestión no permitirá que intereses particulares capturen la agenda del ministerio, al defender una conducción económica enfocada en el interés general, la estabilidad fiscal y la planificación del desarrollo.
Durante la conclusión de una presentación en el marco del almuerzo de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAMDR), Díaz afirmó que las responsabilidades que recaen sobre el Ministerio de Hacienda y Economía son “abrumadoras”, porque ya no se limitan al diseño de la estrategia de finanzas públicas, sino que abarcan planificación de la inversión, estrategia de desarrollo, gestión de programas sociales y supervisión de fideicomisos públicos.
El funcionario sostuvo que esos fideicomisos se controlan con rigurosidad para evitar que se conviertan en fuentes de distorsiones presupuestarias. Asimismo, para asegurar que cumplan el propósito de eficiencia.
Puertas abiertas al diálogo, cerradas a presiones
Díaz señaló que el Ministerio preside o participa en más de 100 consejos y comisiones gubernamentales, incluidas instancias como la Junta Monetaria, el Consejo del Banco de Reservas, el Gabinete Eléctrico, fideicomisos públicos, Refidomsa y el Comité Nacional contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.
Esa carga, dijo, solo es manejable con un equipo técnico de alto nivel. Sin embargo, advirtió que una parte importante del tiempo de un ministro suele ser reclamada por lobistas y actores particulares que buscan resolver asuntos individuales.
“Por eso, nuestra gestión tiene las puertas abiertas para escuchar a los gremios y organizaciones, también para quienes nos van a criticar de manera constructiva para encontrar puntos de mejora. Pero están absolutamente cerradas para los que entienden que un ministro es un lacayo capturado por intereses y grupos de presión particulares”, expresó Díaz.
El ministro afirmó que su responsabilidad es trazar políticas y estrategias que ayuden al presidente Luis Abinader a conducir las finanzas públicas y la economía del país, en coordinación con el Gabinete, el equipo económico y el Banco Central.
Estabilidad sin renunciar al crecimiento
En su intervención, Díaz afirmó que conducir la economía en tiempos de “permacrisis” exige más que administrar cifras. A su juicio, implica preservar la estabilidad sin renunciar al crecimiento, ordenar las finanzas públicas sin paralizar el desarrollo y tomar decisiones en función del interés general, aunque no siempre sean cómodas o populares.
El ministro defiende una estrategia económica basada en prudencia fiscal, estabilidad macroeconómica, protección social y coordinación entre el sector público y privado frente a un contexto internacional marcado por volatilidad y tensiones externas.
Díaz concluyó que el compromiso de su gestión no es gobernar para las presiones del momento ni para intereses de unos pocos, sino construir junto al sector privado y la sociedad una economía más sólida, productiva e inclusiva.