Desde pasadas las 10:30 de esta mañana, la Cámara de Diputados inició el conocimiento del proyecto de ley enviado por el Gobierno que busca aumentar la recaudación tributaria del país.
Sin embargo, la lectura íntegra de la pieza que proviene del Senado de la República, donde fue aprobada de urgencia, tuvo que ser interrumpida durante varios minutos debido a que los diputados presentes en el hemiciclo estaban haciendo mucho ruido.
La vicepresidenta de la Cámara baja, Dhaurelly D’Aza, quien asumió la presidencia mientras el diputado Alfredo Pacheco no se encontraba, utilizó el mazo aproximadamente 20 veces para lograr el silencio de sus colegas.
“Aquí hay muchos colegas que tienen experiencia leyendo porque cuando leímos la Constitución y el Código Penal, que son proyectos con una gran cantidad de páginas, ustedes estuvieron ahí sentados. Entonces saben el esfuerzo que tiene que hacer una persona que está leyendo, a pesar de tener el micrófono, cuando (otros colegas) hacen uso de la palabra a un volumen muy alto”, expresó.
No obstante, algunos congresistas continuaban dialogando entre sí y movilizándose en el interior del hemiciclo, sin importar el llamado de atención realizado por D’Aza.
“A los colegas que están ahí en el medio del pasillo, y los voy a llamar por su nombre ahora mismo porque… (diputado Eugenio) Cedeño, tú que estás en tu curul, hazme el favor de decirle a los que están al lado tuyo que me pongan atención un segundo”, indicó.
Tras alrededor de cuatro minutos, la presidenta en funciones logró captar la atención de los demás legisladores, a quienes les exhortó tener la capacidad de empatizar cuando un diputado esté leyendo.
“Quiero cuidarlos a ustedes y que no publiquen por ahí cosas que no son, que los diputados aquí no estamos trabajando, no estamos leyendo o que no estamos poniendo atención. Es para cuidarlos a ustedes mismos. Entonces, si están de acuerdo y nos permiten, continuamos con la lectura de este proyecto, pero solamente si ustedes nos permiten”, terminó diciendo D’Aza.
Esta iniciativa, de ser aprobada en dos discusiones, pasaría al Poder Ejecutivo, donde se decidiría sobre su promulgación u observación.