Mario José Redondo Llenas. Foto de archivo
Santo Domingo, RD
Contado a partir de la fecha, el asesino de José Rafael Llenas Aybar, de 12 años, saldrá de prisión en 12 días; es decir, el 5 de mayo, en medio de una sociedad que todavía no asimila, a pesar del tiempo, lo ocurrido.
Mario José Redondo Llenas dejará los barrotes luego de cumplir 30 años de prisión por el cruel asesinato de su pariente, un hecho de sangre en el que se hizo acompañar de Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien fue liberado en el 2016 tras cumplir 20 años por su complicidad.
Ese cinco de mayo, las puertas de la cárcel Najayo-Hombres, en San Cristóbal, se abrirán para el reo, quien tendrá como desafío una metrópolis muy distinta a la que dejó atrás cuando fue encerrado en 1996, año en que ocurrió el suceso.
Su salida ocurre 10 años después que la de Moliné Rodríguez, quien, al recobrar la libertad, se ha mantenido en un perfil bajo, lejos del proceso mediático.
Según los reportes oficiales de la Dirección de Prisiones, el principal imputado de infanticidio ha llevado una vida alejada de los problemas en el reclusorio; por el contrario, ha sido un ente educativo, no solo en su formación personal, sino también como orientador docente.
El sábado 4 de mayo de 1996 fue encontrado el cadáver de Llenas Aybar; el cuerpo estaba envuelto con cinta adhesiva y presentaba 34 puñaladas, distribuidas principalmente en la espalda. El hallazgo se produjo en Arroyo Lebrón, en el kilómetro 24 de la autopista Duarte, Santo Domingo Oeste.
El cuerpo sin vida apareció un día después de su asesinato, generando conmoción social no solo por el hecho en sí, sino porque el asesino principal era su primo, a quien el infante tenía un cariño especial.