Redacción
Israel anunció este martes un nuevo golpe contra la cúpula iraní al asegurar que su ejército eliminó a Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, y al general Gholamreza Soleimani, jefe de la fuerza paramilitar Basij.
El anuncio lo realizó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, en medio de la ofensiva que mantiene abierta la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, la información sigue marcada por una zona de incertidumbre. Reuters reportó que, según cuatro funcionarios israelíes, Larijani fue objetivo de los ataques nocturnos, pero en una primera fase no estaba claro si había muerto o resultado herido. Poco después, otros reportes reprodujeron la afirmación israelí de que sí resultó abatido.
Teherán no confirmó de inmediato la muerte del dirigente. Además, medios y agencias recogieron que cuentas atribuidas a Larijani difundieron una nota manuscrita en homenaje a marineros iraníes fallecidos este mes, un detalle que alimentó las dudas iniciales sobre su estatus real tras el bombardeo.
Quién era Alí Larijani dentro del poder iraní
Larijani no era un funcionario menor. Fue uno de los hombres más influyentes de la República Islámica durante décadas: exnegociador nuclear, exjefe del Parlamento y uno de los cuadros políticos más experimentados del sistema. AP lo describe como una figura central dentro del poder iraní, especialmente relevante tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei al inicio de esta guerra.
Su peso político se explica por su capacidad para conectar distintas áreas del régimen: seguridad, estrategia, política interior y relaciones exteriores. Reuters recordó que fungió como aliado cercano de Jamenei y que se le vio públicamente en Teherán el pasado viernes durante los actos del Día de Quds, apenas días antes del ataque que ahora Israel presenta como exitoso.
Qué implicaría este anuncio para la guerra
Si la muerte de Larijani queda confirmada por Irán, se trataría de uno de los golpes más duros contra el liderazgo iraní desde el inicio del conflicto.
La supuesta eliminación simultánea de Gholamreza Soleimani también tendría un fuerte impacto interno, porque el Basij ha sido señalado durante años como uno de los aparatos clave para la represión de protestas y el control social dentro del país.
Más allá del valor simbólico, el anuncio de Israel empuja la guerra a una fase todavía más delicada. AP y Reuters señalan que la confrontación ya está afectando el Golfo, el tránsito energético y la estabilidad regional, por lo que cada movimiento contra figuras de este nivel eleva el riesgo de represalias, desorden político interno en Irán y una mayor disrupción sobre el mercado petrolero mundial.
