La cartera de Defensa ha confirmado en un comunicado que el ataque iba dirigido contra la Base Aérea de Al Udeid, pero que la «vigilancia» de las Fuerzas Armadas y las medidas de precaución adoptadas antes de los disparos evitaron daños personales. Según un portavoz de Exteriores, Mayed al Ansari, la base ya había sido evacuada ante «las tensiones en la región».
El portavoz ha condenado de manera «contundente» el ataque iraní, «una violación flagrante de la soberanía del Estado de Qatar, de su espacio aéreo, del Derecho Internacional y de la Carta de Naciones Unidas» y ha advertido del riesgo de que la actual escalada en Oriente Próximo derive en «consecuencias catastróficas para la paz y la seguridad internacionales».
«Pedimos el cese inmediato de todas las acciones militares y un retorno serio a la mesa de negociación», ha reclamado Al Ansari, que ha apuntado también que el Gobierno qatarí ya venía advirtiendo de los riesgos derivados de la «escalada israelí». En este sentido, ha apelado a la «buena vecindad» en Oriente Próximo.